¿Todo vale?...
Muchas veces he oído esa frase que dice que "En el amor y en la guerra todo vale" y nunca he estado de acuerdo.
Por supuesto que uno tiene que luchar por aquello que quiere o cree justo, pero siempre hay ciertos límites que no deben cruzarse, porque una vez traspasados ya no hay vuelta atrás y te pueden cambiar para siempre, generalmente para mal.
Desde que cerré mi negocio a principios de año y hasta que me salió un trabajo lo pasé bastante mal, porque la situación, el panorama laboral, pintaba negro como muchos sabréis y habréis vivido en propias carnes.
Cuando por fin me contrataron en la tienda de ropa en la que estoy trabajando ahora, me dije a mi misma, a pesar de mis reticencias sobre el "todo vale", que haría lo que hiciera falta para quedarme allí.
Hubo ciertos problemas con una compañera que estaba trapicheando y armando lío a espaldas de unas y otras, ya lo comenté en alguno de mis anteriores post. Yo era consciente de ello, casi desde el primer día, y aún así decidí fingir que era su amiga y ella en cierto modo se confió.
Como la información es poder, yo me dediqué a recabar toda la que pude, tanto de ella como de las otras compañeras, para así poder utilizarla en beneficio propio, sin posicionarme, aparentando amistad con ambos bandos.
Trabajo para una cadena de tiendas, hay diez en Barcelona, pero yo quería quedarme en la que estoy ahora y para ello me sobraba una persona.
No soy maquiavélica y mi intención no era hacer daño a nadie, simplemente en este caso fui oportunista y utilicé todo lo que sabía para ocupar un puesto que empezaba a estar pendiente de un hilo.
La chica lianta cavó su propia tumba y una vez se fue de vacaciones me dediqué a informar al resto de todo lo que había estado diciendo y haciendo, que no era poco.
El final de la historia es el siguiente. A la chica van a despedirla y yo me quedo en su lugar, la jugada me ha salido redonda, he conseguido exactamente lo que quería, pero de algún modo siento que he ido demasiado lejos, que he sido un poco traidora, aunque por otro pienso que simplemente he sabido jugar mejor mis cartas y que yo no tengo la culpa de que la otra chica fuera como era, ella solita se lo buscó, yo simplemente estaba en el lugar adecuado y en el momento adecuado.
En fin, estoy contenta, con las otras compañeras me llevo genial y el trabajo y la tienda en la que estoy me gustan mucho, así que prefiero no pensar en nada más que eso.
Para terminar deciros que con el compañero de trabajo ese con el que estaba saliendo, estamos en punto muerto. Creo que a pesar de que la atracción física es irresistible, la incompatibilidad de caracteres va a poder con nosotros... Seguramente con el tiempo encontraré algo mejor... espero.










Eric Draven dijo
Nuestro pasado siempre acaba encontrándonos, hay que actuar siempre de acuerdo a nuestros principios, de acuerdo a como nos gustaría ser tratados. No es misión de nadie juzgar a los demás, solo uno mismo puede juzgar sus propios actos. No todo vale, ni siquiera en el amor o en la guerra.
Dijo el cuervo: ¡Nunca más!
30 Octubre 2009 | 01:47 PM