No hay dos sin tres
Ya lo dicen eso de que no hay dos sin tres y a mi tras un largo periodo de soledad, me ha tocado comprobar en mis propias carnes que es cierto.
Ya os he hablado de mis dos amigos Jose y "E". Las cosas con ellos siguen más o menos igual, pero es que esta semana ha aparecido un tercer hombre al que llamaremos "M".
Estoy que me salgo, vamos... ¿Quién lo iba a decir?.
Hace algunas semanas os comenté que había tenido un pequeños accidente laboral y que sin querer me había cargado una pistola para etiquetar prendas, así que me mandaron a la tienda central para ir a buscar una nueva.
Resulta que allí conocí a "M", el encargado de dicha tienda.
Me pareció un chico guapísimo y además súper simpático y yo regrese a mi tienda suspirando y confesándome enamorada a primera vista.
A los pocos días él vino a nuestra tienda en busca de unas camisetas que a nosotras nos sobraban y que a ellos les faltaban y mi compañera, que es una lianta (aunque maravillosa, eso sí) le dijo que a ver qué me había hecho que me tenía enamorada.
Yo me morí de vergüenza, como es lógico, y me quedé con unas ganas tremendas de matar a mi compañera lenta y dolorosamente, pero salí de la situación como pude y quitándole importancia. Él se fue y no volvimos a hablar.
Pero la sorpresa llegó cuando esta semana mi compañera me dice que tiene una noticia bomba para mí.
Resulta que una compañera de "M" la había llamado porque él estaba desesperado por conseguir mi número de teléfono. Que desde el día que me conoció por el tema de la pistola no había parado de hablar de mí y que la otra vez fue a la tienda en busca de las camisetas sólo como excusa para verme.
Evidentemente yo le dije que ya tardaba en dárselo, así que lo hizo y ayer quedamos.
Bueno, sólo deciros que todavía estoy suspirando... Voy todo el día con una sonrisa tonta pintada en los labios y un delicioso cosquilleo en el estómago que hasta me está quitando el hambre.
Me llevó en su moto, me invitó a cenar y me confesó que aunque le había costado un poco atreverse, no había podido dejar de pensar en mí y estaba deseando conocerme.
Por la noche, después de acompañarme a casa, me mandó un mensaje diciéndome que se había pasado toda la cena deseando comerme a besos y que estaba ansioso por volver a verme.
Yo quedé encantada y si la cosa sigue igual es muy posible que aquí haya tema.
Por el momento ya me he olvidado de Jose y de "E"... lo malo es que ahora tendré que contarles los motivos a ellos...





shesalady dijo
mira q facil se nos presentan las soluciones a estos temas sentimentales a veces en la vida, vamos, en bandeja de plata.
q mas se puede pedir?
has encontrado a un tipo q por lo de pronto te gusta de verdad (te dije q cuando apareciera no habria dudas, y ya ves q rapido te has decidido), y encima mientras no aparecia has estado entretenida cn un par de pastelitos que se paseaban por ahi endulzandote un poco la vida.
se te ve esta vez ilusionada de verdad, q ganas tenia de leer algo asi por estos lares!
disfrutalo ;)
un beso
8 Octubre 2009 | 06:29 PM