"Amigos"
En uno de mis anteriores post os hablaba de unos "amigos" a los que acabo de conocer recientemente y que me tienen la cabeza un poco loca.
Realmente sólo somos amigos, aunque las intenciones son claras y a nuestra edad ya no vamos a engañarnos, interés por lo menos hay.
Me gustan los dos, me atraen de maneras diferentes, ya que sus personalidades son totalmente opuestas, y yo me pregunto por qué no puede existir uno que sea una mezcla de los dos.
Jose es un chico malo con todas las letras. Tiene cinco años más que yo y a pesar de que es responsable cuando tiene que serlo, no abandona ese aire rebelde y algo salvaje que nos atrae a todas como un imán.
Tiene un trabajo estable y bien remunerado, de esos de traje y corbata, pero en cuanto sale de la oficina se transforma en lo que realmente es.
Me encanta, porque con él siempre hay esa tensión, ese juego que la hace a una vibrar. Esa sensación de que algo grande está siempre a punto de pasar. Ese misterio que nos mantiene en vilo y nos hace ansiar más.
Rubio y atractivo, de los que aborrecen el compromiso y se confiesa un soltero empedernido. Dice que en el mundo hay demasiadas mujeres interesante como para renunciar a conocerlas a todas y yo siempre le digo que esa es una excusa barata para poder liarse con quien le dé la gana sin tener que dar explicaciones a nadie. Él sonríe y no lo niega. Dice que así no engaña a nadie y yo le pregunto si en ocasiones no se siente solo. No, me responde. La verdad es que no le creo en absoluto...
Y ahí surge el reto, esa manía que tenemos las mujeres de querer ser las que vamos a cambiar a ese hombre. Eso es algo irresistible que la mayoría de las veces nos acaba saliendo mal, pero que no podemos evitar.
"E" (le llamaré "E" porque tiene un nombre muy, pero que muy singular y no quiero sorpresas, que la red es muy grande, pero buscando uno encuentra de todo) es todo lo contrario. Tiene mi edad y es esa clase de chico que todas las madres querrían como yerno.
Atento, servicial, amable, dispuesto, dulce, cariñoso... y así un montón de adjetivos más y todos muy tiernos.
Trabaja en el negocio familiar y se dedica plenamente a ello, renunciando así a muchas cosas, a veces pienso que a más de las que debería, pero bueno, es su elección...
Me encanta, porque con él siempre puedo hablar de todo, me inspira confianza, me hace sentir bien, tranquila, capaz de conseguir todo lo que me proponga.
Me pregunta si me gustaría que fuera un poco más "malo" o en ocasiones más atrevido, si debería dejar a un lado esa dulzura que le caracteriza. Yo le digo que nunca cambie, por nada ni por nadie, que siempre sea tal y como es, porque los buenos chicos escasean y él es uno de ellos, sin duda alguna.
Moreno y guapísimo. Me jura y me perjura que no sería capaz de estar con alguien si no hubieran sentimientos de por medio. Es de los que quiere casarse y formar una familia, comprar una casa y cumplir con sus obligaciones.
A mí hay momentos en los que me entran ganas de quedarme con él para siempre y vivir esa vida que promete y que parece tan feliz.
Uno no sabe de la existencia del otro, aunque en el momento en que me decidiera por empezar algo con uno de ellos (si es que me decido algún día, porque no lo tengo nada claro) se lo contaría inmediatamente al otro. Nunca me ha gustado jugar a dos bandos y además sería una estupidez a estas alturas lanzarse a algo que acabaría siendo desastroso, seguro.
Así que supongo que podréis entender mis dudas. Me debato entre la atracción de lo prohibido y la seguridad sin complicaciones. Y ambas cosas son demasiado tentadoras como para renunciar a ellas.
¿Vosotros qué haríais?...






patyesasi dijo
ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh ERIKAAAAAAAAAAAAAAAAA
NO LO PIENSES MÁS, MUJER!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ni pregunto ni respondo
AFIRMO: E es el tipo!!!!!
Lejosssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
ni pensarlo
ni dudarlo
ni nada!
Mirá, es justo lo que vos decís, pero esa VOCACIÓN DE ENFERMERITAS que tenemos las nenas siempre nos lleva a DARNOS LA CARA CONTRA LA PARED. Nadie cambia a nadie, y lo que en un primer momento es atractivo (la rebeldía, el no compromiso) luego es tremendamente odioso. Porque una se involucra con ellos y luego, pasa una pollera que les gusta más...y chau! Se fueron buscando otra que les haga la sala de espera. Luego, cuando ya pisan los 40 largos de edad, encuentran cualquier basura (porque ellos ya están devaluados) y se casan y se enganchan con hijitos y vos los ves pasar ¡¡¡y no podés creelo!!!!
En cambio, E es un pibe bien, no será el alocado Bon Jovi de los 90, pero sabe lo que quiere. Y ese chico E, si te quiere y vos lo querés a la vez, será capaz de brindarte el ámbito para una relación sincera. Si la cosa luego no camina, no vas a salir perdiendo años, vas a salir ganando la experiencia de haber tenido una relación respetable. Y si madura y crece la cosa, uf....luego vas a pasar a sumarte a mi libro de quejas conyugales, pero con una sonrisa y la dicha de tener un verdadero hombre y señor al lado.
Mi Carlitos no será james Bond, pero es bueno, dulce y me llena de mimitos. Me aguanta, me quiere y me abriga el alma. Hay diferencias, pero lo que todas queremos (aunque cueste) es que nos quieran y nos respeten. Desde que estamos juntos, no me ha faltado una sola noche...
Espero que te sirva...
VOTO POR E!
VOTEMOS TOD@S POR E!
además su nombre empienza con E como el tuyo!!!!!
salutes mi Eri de E!!!
;-*
26 Septiembre 2009 | 11:18 PM