Rutinas
Aquí estoy, inmersa en la más absoluta rutina de todo trabajador. La novedad ha pasado y parece que llevo trabajando en la tienda diez años en vez de tres meses.
Mis compañeras ya no me dicen lo que tengo que hacer y dan por sentado que lo sé, cosa que es cierta. Me confían las llaves de la tienda y hasta la contraseña de la alarma y yo me tomo la libertad de cambiar precios sin consultar o de hacer algún que otro descuentillo a los clientes importantes.
Cada mañana me levanto a la misma hora, me ducho, me arreglo y voy a coger el metro que a esas horas va a reventar de gente. Hay momentos en los que pienso que si allí dentro entra uno contagiado por el virus de la gripe A, tan de moda ahora mismo, y estornuda, nos jode a todos y no seríamos pocos, no...
Trabajo, voy a casa a comer, vuelvo a trabajar (sí, me han endosado el maldito turno partido y por una buena temporada. Gajes de ser la nueva). Por la tarde, de vuelta, me encuentro de camino hacia allí con la misma señora cada día, que saca de su bolsa y como por arte de magia un walkman, sí señores y señoras, ¡un walkman!... Prehistórico y grotesco instrumento para escuchar música. Algunos, quizá los más jóvenes, se preguntarán qué es eso y otros como yo pensarán ¿todavía existen?... pues se ve que sí. Aún estoy sorprendida, pensé que nunca volvería a ver algo así, con lo bien que funcionan los iPod y lo pequeñitos que son, ¡madre mía!...
Salgo ya de noche y me vuelvo a dirigir al metro que es ya una constante en mi vida... Empiezo a pensar que podría hacer un libro de historietas con las cosas que veo.
Cuando hago el cambio de la línea azul a la amarilla, que es la mía, en mitad del pasillo que comunica ambas líneas, veo y desgraciadamente escucho al mismo tío, uno de esos músicos del metro, destrozando una canción que me encanta, cambiando acordes, ritmo, melodía y cantando a voz en grito el "Wonderwall" de Oasis o su propia y desafortunada versión.
Es curioso porque no siempre paso a la misma hora, aunque sí con poquita diferencia, pero siempre está él cantando lo mismo. Me pregunto yo si es la única canción de su repertorio o es que la hace tan larga que ese cuarto de hora de diferencia no supone un adelanto en el temario.
Y rezo para que se largue a otra estación para seguir haciendo "música" o por lo menos intentándolo.
Y así día tras día. No me quejo, me gusta el trabajo que hago, sobretodo con lo mal que lo he pasado hasta encontrarlo, sufriendo y con miedo a quedarme más meses en paro.
Me encanta estar en contacto con la gente, con los clientes de cada día y compartir confidencias con mis compañeras en esos ratitos de descanso que nos tomamos bebiendo coca-cola y charlando de todo y nada (cuando la jefa no está, eso sí) y dejando que la gente haga lo que le dé la gana con la tienda.
Pero por otro lado me aburre la monotonía, el saber exactamente qué es lo que voy a hacer mañana, con la absoluta certeza de que nada va a ser diferente.
Y sí, ya sé que algunos podrían decirme que en la vida nunca se sabe, que siempre te puede sorprender, pero seamos realistas... en el día a día no suelen haber muchas sorpresas y aún menos agradables, así que uno más o menos puede prever su día de mañana sin ninguna clase de duda.
A pesar de todo y más resignada que otra cosa, agradezco estar bien, tener trabajo y un sueldo a fin de mes, que no es poca cosa.
Por cierto, aquí dejo el video de Oasis para que al menos en algún lado suene como tiene que sonar, para quien quiera verlo...








patyesasi dijo
NO DESESPERE HERMANA MÍA!
PARE DE SUFRIR!
querida Eri: la rutina es parte de lo que yo llamo "seguridad". Yo estuve envuelta casi 10 años en algo parecido y te puedo asegurar que cuando se acaba, es como s se acabara la pared que soportaba tu peso.
Luego de dejar ese lugar que a veces odié por rutinario, tuve una depresión que casi acaba con mi cuerpo. Bajé de tal manera de peso y tenía tan pocas ganas de comer y de vivir que por poco acabo 3 metros bajo tierra.
No reniegues de la rutina, más bien te pido: disfrutala, buscale el encanto, la gracia. Porque te juro que la tiene. Hacete amiga, así todo te va a resultar mása llevadero y lindo...
espero que no te moleste mi consejito....
8-D
chuicks
salute mi Eri!
17 Septiembre 2009 | 08:27 PM