Buscando trabajo
Aunque parezca contradictorio, estos días en los que no tengo absolutamente nada que hacer, me pasan asombrosamente deprisa.
He solucionado todos los temas pendientes de mi negocio y he empezado una infructuosa búsqueda de trabajo.
De trabajo hay, no diremos que no, aunque las ofertas suelen ser para aquellas pobres personas que están desesperadas, dispuestas a hacer cualquier cosa con tal de poder llevar un sueldo indigno, eso sí, a casa y mantener a sus familias. Horarios infernales, condiciones casi infrahumanas y como puntos fuertes a resaltar en el currículum, sumisión y obediencia ciega, ni quejas ni reclamos y disponibilidad total para ser explotado.
Quizá es que yo me he vuelto muy selectiva o es que no tengo ganas de trabajar, como escucho últimamente que comentan algunos que no saben de lo que hablan, no refiriéndose a mí en concreto, sino a los parados en general, pero hay ciertos trabajos que por el momento no estoy dispuesta a aceptar hasta que no me quede más remedio.
Sigo buscando, hay un montón de amigos y conocidos que buscan conmigo y me ayudan en esta tarea tan complicada, así que creo que no tardaré demasiado en encontrar algo y si no es así, acabaré aceptando lo que sea, porque aunque no tengo familia que mantener, sí tengo mis propios gastos y demasiado tiempo libre. Que me exploten un poco no puede ser tan malo, digo yo... hasta que salga algo mejor.
De momento aprovecho para pasear, escuchar música y leer mucho, a la vez que paso por las tiendas a ver si alguien necesita una dependienta.
Por suerte y por el momento, no he sucumbido a la tentación más barata y más dañina a la que tengo acceso en interminables horas, porque aunque el tiempo me pase rápido, hay algunas horas del día que se extienden y no se acaban nunca. Sí, sí, hablo de la televisión. Esperemos que no me atrape ningún cutre serial, ni ningún programa del corazón o de esos en los que se pasan el rato gritando y nadie recuerda ni de quién o qué estaban hablando. Respeto a aquellos a los que les gusten, pero espero que a mí no me pase nunca.
He mirado también algún curso, pero parece que acceder a ellos es más complicado que encontrar trabajo, además según me han dicho, ahora ya están todos empezados y tendría que esperar meses, cosa que no me conviene.
Así que de momento tengo la vida parada y a la espera, mientras voy buscando, ya veremos cuanto tardo...










clarel dijo
Hola,preciosa,tu lo has dicho,no tienes una familia u obligacion grande que atender asi que tomateló con calma y encuentra algo que vaya bien contigo. por lo de la tv,jeje,no la enciendas y asi no te engancharas,jajaja,si te apetece ver algo mejor busca por internet aunque, cuidado ,porque tambien engancha,te lo dice una adicta a series en version original,jajaja.
un curso ahora sería estupendo y ya que estas en las listas de el paro busca alguno de los subvencionados a ver si te convence.
un besote y Feliz viernes!!
27 Febrero 2009 | 04:16 PM