A base de experiencia
En días lluviosos y fríos como los que estamos teniendo esta semana por aquí, echo de menos tener pareja, me siento un poco sola, como si me faltara algo.
Nunca he sido muy dada a las relaciones duraderas, ya lo he comentado alguna vez, y siempre suelo ser yo la que las termino cuando la cosa empieza a volverse demasiado profunda.
En estos días de reflexión que estoy teniendo últimamente, me ha dado por pensar en ello y he llegado a la conclusión de que me da miedo implicarme demasiado con una persona porque puede acabar haciéndome daño.
Ya sé que no descubro nada nuevo y que seguramente a muchos de vosotros os pasará lo mismo o algo parecido y otros seréis más confiados o os preocupará menos.
Quizá es que yo no he encontrado a la persona que me empuje a arriesgarme, a lanzarme ciegamente a una relación en serio, con todos los riesgos que conlleva, tanto negativos, como positivos, porque sin arriesgarme no me hacen daño, pero tampoco saco nada bueno.
No hace mucho una persona me preguntaba si esta actitud que tengo frente a las relaciones, no podía ser debida a la experiencia que he tenido por parte de personas cercanas a las que el amor no les ha funcionado. Yo le dije que no, que no creía que tuviera nada que ver, aunque ya no estoy tan segura. Me explico.
Mis padres, por ejemplo, se casaron porque era lo que tocaba. Sus familias se conocían mucho y quieras que no forzaron la relación. Sé que se quieren, o mejor dicho, se aprecian como compañeros pero no como pareja, llevan muchos años juntos y el roce hace el cariño, pero no el amor en este caso. Así que en mi casa siempre he vivido su relación como algo distante y un tanto frío, ni besos, ni abrazos, ni cogerse de la mano o cualquier otra cosa que haría un matrimonio.
Mi hermano se casó y a los dos años su mujer le dejó por otro. Era una arpía, aunque por algún tiempo nos engañó a todos. Mi hermano se quedó echo polvo y la verdad es que todos sufrimos su ruptura con él casi con la misma intensidad.
Luego conoció a una mujer que le lleva diez años, tampoco es que la edad tenga nada que ver, pero en este caso es algo que les distancia, porque ella tiene dos hijas que no quieren saber nada de él, así que cada uno tiene que vivir en su casa y verse solo de cuando a ella le va bien. Me parece que esa no es la relación ideal ni la que más le convendría a mi hermano, pero allá él...
Mi hermana se casó demasiado joven con un capullo que le arruinó la vida. Se divorciaron y luego ella ha ido de mal en peor. La verdad es que ya he perdido la cuenta de la cantidad de relaciones frustradas que ha tenido.
Mi primo se casó con su novia y al poco tiempo la pilló en la cama con su hermano pequeño, mi otro primo. La cosa acabó fatal como os podéis imaginar.
Mi prima se casó con un hombre que bebe demasiado y nunca tiene trabajo fijo. Así que es ella sola la que tiene que ocuparse de mantener a su familia y salir por las noches en busca de su marido por los bares de copas.
Mi amiga Elena empezó a salir con un chico y se quedó embrazada. Él es el típico pasota que sólo quiere salir con los amigos y trabajar cuando le apetece, así que no quiero ni imaginar cómo va a acabar la cosa. Además la muy tonta se ha ido a vivir a un pueblucho a las afueras de Barcelona (que es donde vive él) y se pasa el día encerrada en casa de su suegra cuidando a su bebé y aguantando de todo.
Y así podría seguir dando ejemplos durante un rato más, pero lo dejo aquí porque creo que ha quedado más o menos claro.
La verdad es que pensándolo bien, me parece que no he conocido a ninguna pareja feliz, así que no es de extrañar que sienta cierto recelo a la hora de comprometerme y me guste pensármelo bien.
Ya sé que a mi no tienen que irme las cosas tan mal como a ellos, pero en temas del corazón me gusta ser precavida. Las experiencias que he tenido a mi alrededor me han hecho así, aunque últimamente estoy tratando de abrirme un poco más en este aspecto, ahora sólo falta que aparezca el hombre adecuado...







Ra dijo
Es posible que todas esas relaciones fallidas hallan influido en ti, pero lo mas logico es pensar que aun no ha aparecido la persona que te haga pensar en un futuro con ella. El dia que aparezca olvidaras el miedo al compromiso y esas relaciones que ha habido a tu alrededor.
Un besazo
29 Octubre 2008 | 05:04 PM