Lunes... un día que no debería existir
Pues eso, después de un fin de semana más bien relajado, con una horita más de regalo, una se despierta hoy con el estridente sonido del despertador y con pocas ganas de empezar con la rutina. Odio los lunes.
Mi vida pasa últimamente sin pena ni gloria, a un ritmo muy regular, sin altibajos, pero tampoco sin emociones.
Sé que esto es sólo una temporada, una época de transición, estoy a punto de cambiar de trabajo, de volver a empezar y espero que las cosas mejoren.
Esta semana voy a hablar con el gestor para ultimar los detalles del traspaso y a partir de ahí todo será cuestión de tiempo.
Ayer tuve bronca en casa, para variar. Mi madre amenazó con echarme y todo, aunque a estas alturas esa amenaza no tiene ningún sentido, pero ellos siguen viéndome como la niña de la casa (soy la hermana pequeña) y así vamos. Aunque tengo que reconocer que a veces soy insoportable y tengo un carácter horrible y me merezco ciertas reprimendas.
Hace algunos años mi madre ya me echó de casa (para que veáis que nunca he sido un angelito) pero la historia sólo nos duró un día. Me quiere demasiado como para no perdonarme cualquier cosa.
Así que la situación en mi casa empieza a ser insoportable. Mis padres me quieren y me tratan muy bien (no es que me queje, aunque hay días de todo) y yo, a pesar de que tengo mis días malos también, procuro ser una buena hija, pero ya tengo una edad en la que necesito mi espacio y mi independencia, hacer mis cosas como a mi me de la gana. Esa es una de las razones (de las más importantes) por las que he decidido dejar la tienda. De momento funciona pero no me da tanto como para poder pagar un alquiler (y más como están las cosas hoy en día) así que necesito encontrar un trabajo, un sueldo fijo a fin de mes y no tener que pagar facturas, proveedores y demás historias.
Estoy deseando tener mi casa y mi vida encarrilada de una vez. Tampoco creo que pida tanto. Veremos si lo consigo pronto.











Ramsés .... dijo
Me parece que estamos en un caso parecido, solo que tu eres infinitamente mas joven que yo.
Ya ves, yo, con mis 50, sigo con mis padres.
Pero...es que pagar (sea compra o alquiler) un piso.....si ya estaba mal antes (y hablo incluso de los 80), no te digo ahora.
He tenido la suerte de que "se me soporta" y por tanto....al menos estoy comodón, y como la comodidad me ha encantado desde niño........
Lovely day.
27 Octubre 2008 | 03:25 PM